Hace mil seiscientos años — la tradición dice el 25 de marzo de 421 — unos prófugos clavaron postes en el barro de una laguna. De ahí salió la ciudad más improbable del mundo: 118 islas cosidas por puentes, palacios góticos reflejados en el Gran Canal, un imperio marítimo que duró mil años. Venezia y su laguna son patrimonio UNESCO desde 1987.
La regla de oro es una sola: quedarse a dormir. La Venecia de las siete de la tarde, cuando los viajeros de un día regresan a tierra firme, y la de las siete de la mañana, con las barcas de reparto y la niebla sobre el agua, valen por sí solas el precio del hotel.
En los alrededores de Venezia
Los destinos contados por nuestra redacción más cercanos, con la distancia en línea recta.