La llaman la «spiaggia di velluto» por su arena tan fina que entra en el mar sin una sola piedra: Senigallia vive de cara al mar desde el siglo XIX, y la Rotonda a Mare de 1933 —el pabellón modernista construido sobre pilotes— es su gran símbolo restaurado. Aquí nació en 1792 Pio IX, el último papa rey, y los portici Ercolani a lo largo del río recuerdan la gran feria franca que hizo próspera a la ciudad.
Cada agosto, el Summer Jamboree la transforma en la capital mundial del rock'n'roll de los años cuarenta y cincuenta: estética vintage, baile y medio millón de visitantes. Su cocina marinera, de las más premiadas de Italia, hace el resto.
En los alrededores de Senigallia
Los destinos contados por nuestra redacción más cercanos, con la distancia en línea recta.