En 1836, Honoré de Balzac se alojó con el conde Cesare Benevello en el sobrio castillo medieval de Rivalta di Torino. El edificio, al que hoy se accede a través de un puente de piedra que sustituyó al antiguo puente levadizo, constituye el núcleo histórico a partir del cual empezó a desarrollarse la localidad desde el siglo XI. Una placa en el patio todavía recuerda hoy el paso del célebre escritor francés.
Hasta 1823, la fortaleza y la villa que la rodea permanecieron bajo el dominio de la rama local de la familia Orsini. En la actualidad, el municipio cuenta con unos 19.200 residentes y, plenamente integrado en el área metropolitana, se extiende por el valle del arroyo Sangone a unos quince kilómetros al suroeste de la capital piamontesa.
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