La Piazza Ducale está considerada una de las plazas más bellas de Italia y fue de las primeras en concebirse como un proyecto arquitectónico único: Ludovico il Moro la encargó en 1492-94 como antesala de su castillo, con portales porticados con frescos a lo largo de tres lados y la fachada cóncava de la catedral cerrando el escenario. El Castello Sforzesco, en la parte superior, figura entre los complejos fortificados más grandes de Europa e incluye la célebre calle cubierta de Bramante.
El otro gran orgullo local es el calzado: Vigevano fue la capital italiana del sector y su Museo della Calzatura conserva piezas dignas de auténticas reinas. Leonardo trabajó en los alrededores, como bien recuerdan la Sforzesca y sus molinos.
En los alrededores de Vigevano
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