Gran parte de los bolsos y pieles de las grandes firmas de lujo nacen aquí: Scandicci es la capital mundial de la marroquinería de alta gama, un distrito de talleres y escuelas —el MITA prepara a los maestros del mañana— que trabaja a la elegante sombra de Florencia. El tranvía conecta con el centro florentino en veinte minutos.
El castillo de Acciaiolo, restaurado junto a sus jardines, y la colina de San Martino alla Palma nos recuerdan que el campo toscano empieza de inmediato. La abadía de Settimo, milenaria, es ese monumento que no te esperas entre las naves industriales del saber hacer artesanal.
En los alrededores de Scandicci
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