El nombre griego significa «feliz», y la geografía terminó dándole la razón: Olbia es la puerta de entrada a Gallura, con un aeropuerto y un puerto que cada verano canalizan a viajeros de todo el mundo hacia la Costa Smeralda, ideada por el Aga Khan en los años sesenta a tan solo veinte minutos de aquí. Sin embargo, la ciudad dejó hace mucho tiempo de ser un simple lugar de paso.
La basílica románica de San Simplicio, una animada avenida principal y el museo arqueológico con su pecio romano narran dos mil quinientos años de historia; por su parte, el golfo resguardado por la isla de Tavolara —esa montaña que emerge del mar— ofrece uno de los escenarios más imponentes del Mediterráneo. El pescado fresco y el vino vermentino hacen el resto.
En los alrededores de Olbia
Los destinos contados por nuestra redacción más cercanos, con la distancia en línea recta.