En 1454 los Malatesta abrieron a los ciudadanos la biblioteca del convento de San Francesco: la Malatestiana es la primera biblioteca pública de Europa y ha llegado intacta —pupitres, códices encadenados y luz natural— hasta el punto de que la UNESCO la ha inscrito en el registro de la Memoria del Mundo. Es el tesoro de una ciudad por la que habitualmente solo se pasa de largo, pero que merece la pena abrir, exactamente igual que uno de sus códices.
En lo alto, la Rocca Malatestiana domina la colina Garampo; a su alrededor se despliega la Romagna trabajadora de la fruta y la industria del bienestar. Aquí la piadina se dobla de forma distinta a la de Rimini: ni se te ocurra confundirlas.
En los alrededores de Cesena
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