Bajo Fasano, pegada a la costa, reposa Egnazia: la ciudad mesapia y romana cuyos yacimientos se asoman al mar, con un puerto esculpido en la roca y un museo que narra dos mil años de comercio adriático. Más arriba, la Selva di Fasano regala el aire fresco de la colina y sus villas de estilo Art Nouveau, donde las familias nobles de Puglia llevan un siglo pasando los veranos.
Entre ambas alturas se extienden los olivos monumentales de la llanura y las masserie fortificadas, convertidas hoy en algunos de los alojamientos más afamados de Italia. El Zoosafari, uno de los parques faunísticos más grandes de Europa, es el imán para los viajes en familia. Y todo ello a diez minutos de Alberobello y Ostuni: una ubicación estratégica impecable.
En los alrededores de Fasano
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