Nacida junto a las ruinas de Tusculum, Frascati es la localidad más famosa de los Castelli Romani por dos líquidos enormemente distintos: el vino blanco que pasea su nombre por todo el mundo y los haces de partículas de sus laboratorios. Fue aquí donde el INFN puso en marcha en 1959 el anillo de acumulación que abrió paso a los colisionadores modernos, y a su alrededor operan la ESA-ESRIN, el ENEA y el CNR: muy pocas zonas en Europa concentran semejante densidad científica.
Por encima de esta ciudad de 20.755 habitantes domina el paisaje Villa Aldobrandini con su Teatro delle Acque, la más monumental de las villas tuscolanas. Almorzar en una tradicional fraschetta con la vista puesta en Roma, situada a veinte kilómetros, sigue siendo la manera idónea de hilar ciencia, papado y viñedos.
En los alrededores de Frascati
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