El papel en Europa nació aquí: desde el siglo XIII, los maestros papeleros de Fabriano perfeccionaron la filigrana y el encolado animal, hallazgos que convirtieron a la ciudad en proveedora de cancillerías y artistas, y sus fábricas aún producen hoy el papel de los acuarelistas y el de los billetes de banco. El Museo della Carta e della Filigrana, instalado en un antiguo convento, permite ver a los maestros trabajando a pie de tina.
Reconocida como Ciudad Creativa por la UNESCO, Fabriano vio nacer a Gentile, príncipe del gótico internacional. La Piazza del Comune, con el Palazzo del Podestà y la fontana Sturinalto, destaca entre las más armoniosas de Le Marche, mientras que el salame di Fabriano es ese bocado fuera de guion al que nadie dice que no.
En los alrededores de Fabriano
Los destinos contados por nuestra redacción más cercanos, con la distancia en línea recta.