El patrón de Vasto es san Miguel Arcángel, festejado el 29 de septiembre. Protegía la ciudad ya desde el siglo XVII, pero lo fue oficialmente desde 1837: ese año las oraciones al santo se vincularon al azote evitado del tifus y de las fiebres palúdicas que remontaban desde la costa.
El calendario litúrgico prevé las misas en el santuario más allá del jardín público y la procesión por el centro histórico; en los últimos años la parte civil se ha ampliado con conciertos y espectáculos.
La otra fecha que los vastesi no fallan es el Viernes Santo, con la fiesta de la Sacra Spina: la procesión sale de la iglesia de Santa Maria Maggiore, donde se custodia la reliquia, y los participantes recorren descalzos las calles del centro.
