Siena perdió la guerra contra Florencia y en 1561 Cosme de Médicis mandó construir esta fortaleza dentro de la ciudad, sobre las ruinas de una anterior que los sieneses habían arrasado. No servía para defender a Siena de enemigos externos: servía para controlar a los sieneses, y el hecho de que hoy sea un parque público es una pequeña revancha.
Qué ver
La planta tiene cuatro baluartes, con los muros de ladrillo rojo y los adarves anchos en lo alto. Se pasea por los baluartes como por una terraza, con vistas a la catedral y al campo, y dentro del recinto hay praderas, árboles y los sitios donde los sieneses van a correr y a pasar la tarde.
En los espacios abovedados bajo los baluartes funcionó durante décadas la enoteca nacional, y el fuerte acoge conciertos, cine al aire libre y mercados. Ninguna de sus estructuras sirve ya al fin para el que se construyó, y eso es lo que hace agradable el sitio.
La visita
La fortaleza está a diez minutos a pie de piazza del Campo, hacia el estadio; el acceso es libre y gratuito en el horario de apertura del parque. Una hora.
El consejo de la redacción
Suba al baluarte que mira al centro poco antes del atardecer: se ve la ciudad a contraluz con la torre del Mangia y la catedral asomando, y se entiende la posición de la fortaleza, justo fuera del círculo de casas y con todas a tiro. Ese era exactamente el objetivo.
