La fuente de Diana y Acteón cierra el jardín a la italiana de la Reggia de Caserta. Se llega a ella por una escalinata adornada con una balaustrada sobre la que se apoyan estatuas de cazadores y cazadoras. La realizaron Pietro y Tommaso Solari, Angelo Maria Brunelli y Paolo Persico.
Qué ver
El tema procede de las Metamorfosis de Ovidio y se divide en varios grupos escultóricos: a la derecha Diana y las ninfas, a la izquierda Acteón convertido en ciervo y atacado por sus propios perros. Todas las estatuas son de Paolo Persico; las ninfas de Angelo Maria Brunelli, los perros de Pietro Solari. En la fuente se vierte la cascada artificial, de 78 metros de altura: se sube a su cima por dos escalinatas laterales que acaban en una gruta, también artificial, a 204 metros de altitud, adonde en origen llegaban las aguas del acueducto Carolino, sustituido después por bombas de reciclaje.
Según el mito, el cazador Acteón se topa por casualidad con Diana, diosa de la caza, mientras se baña desnuda con las ninfas: la diosa airada lo convierte en ciervo, y sus perros lo despedazan. En época barroca y rococó el tema del ataque de los perros se hizo popular en la estatuaria para parques y jardines, como el grupo de la Reggia de Caserta.
La visita
La fuente está en el parque de la Reggia, al final del jardín a la italiana; a su derecha está la entrada del jardín inglés, de 23 hectáreas. Los horarios y las modalidades de acceso al parque no constan en las fuentes consultadas: conviene comprobarlos con la Reggia.
El consejo de la redacción
Desde la cima de la cascada se disfruta de una vista no solo del parque y de la Reggia, sino también de los Campos Flégreos y de Isquia.
