El palazzo Poggi es la sede central de la universidad de Bolonia, es decir el rectorado, pero dentro hay algo que casi ningún turista sabe: las colecciones científicas del siglo dieciocho, que siguen donde las pusieron. Cuando aquí se trasladó el Instituto de las Ciencias, el palacio del siglo dieciséis se llenó de modelos, instrumentos, muestras y mapas para enseñar, y ese material sigue en estas salas.
Qué ver
La parte que más impresiona es la sala de obstetricia: modelos en terracota y cera que muestran todas las posiciones posibles de un parto, hechos en el siglo dieciocho para que las comadronas aprendieran con las manos en vez de en los libros. Al lado están las ceras anatómicas, los animales conservados, los barcos en miniatura para la ciencia militar, los globos y las cartas geográficas.
El palacio es del siglo dieciséis y tiene salas pintadas al fresco por Pellegrino Tibaldi con las historias de Ulises; al fondo del patio se alza la torre de la Specola, el observatorio astronómico construido en el siglo dieciocho, que se visita subiendo hasta la sala de los telescopios. La biblioteca del Instituto, abierta en 1756, fue la primera biblioteca pública de la ciudad.
La visita
El palacio está en via Zamboni, en la zona universitaria, a diez minutos de piazza Maggiore; los museos tienen entrada y día de cierre semanal, y la Specola se visita en horarios aparte, a menudo con reserva. Dos horas.
El consejo de la redacción
En la sala de obstetricia párese a pensar en quién usaba aquellos modelos: mujeres que aprendían un oficio, con las manos desnudas, sobre objetos construidos a propósito para ser tocados. Es una de las primeras veces en Europa que se enseña un trabajo práctico con un simulador, y cabe en una habitación de un palacio del siglo dieciséis.
