Esta es una colección que por ahora no se puede ver. Las obras de la fundación bancaria de Parma, más de tres mil, se expusieron al público entre 1995 y 2020 en el palacio familiar que una señora había donado para que se convirtiera en museo; desde entonces la sede está cerrada y la colección solo se consulta en línea.
Qué ver
La colección comprende pinturas, dibujos, estampas, esculturas y cerámicas, en gran parte ligadas al territorio de Parma y al arte emiliano entre el siglo dieciséis y el veinte. El núcleo principal llegó de la caja de ahorros de la ciudad, y con los años se sumaron compras y legados privados, entre ellos una donación considerable de un cantante de ópera y su mujer.
El palacio que la albergaba está junto a un canal cegado, en una zona céntrica pero apartada de los recorridos turísticos. Las colecciones de las fundaciones bancarias son una parte importante del patrimonio artístico italiano, por lo general poco conocida, porque nace de legados privados y queda a medio camino entre la propiedad pública y la privada.
La visita
La sede está en strada al Ponte Caprazucca, a cinco minutos de la catedral; la exposición permanente no es accesible, y las obras se ven en la web de la fundación o en las muestras temporales organizadas en otros sitios. Conviene comprobarlo antes de ir.
El consejo de la redacción
Antes de incluir esta parada en el plan, compruebe si la sede ha reabierto. Y tenga presente una cosa: la colección de una fundación es visible mientras la fundación decida que lo sea. Es patrimonio reunido con el dinero de un banco del territorio, pero nada garantiza que siga abierto al público.
