La iglesia de la Beata Vergine della Neve, conocida como la Madonna della Neve in Rocchetta, es una pequeña iglesia de la ciudad baja de Bergamo, en via Camozzi, filial de la iglesia de Sant'Anna desde 1859.
Qué ver
Fue edificada por voluntad y con la contribución de los habitantes de Borgo Palazzo, para agradecer a la Virgen haberlos salvado de la peste de 1630, y dedicada a la Madonna della nuvola; la construcción comenzó en 1633 según diseño de Cosimo Fanzago, natural de Clusone. Abandonada al culto y convertida en propiedad estatal en 1809 bajo la República Cisalpina, fue comprada en 1817 por la familia de los condes Camozzi, que la restauró y la reabrió a las celebraciones; desde 2012 pertenece a la parroquia de Sant'Anna, tras la donación de la condesa Camozzi. En la última década del siglo XX fue restaurada y recuperó su configuración original.
La iglesita tiene planta octogonal de lados desiguales, un ábside vuelto al sureste y la cubierta de cúpula original; el pronaos de cuatro columnas de piedra con capiteles jónicos y frontón triangular se añadió solo en la restauración decimonónica de 1855 y lleva en el arco el escudo de los Camozzi y en el arquitrabe la inscripción «Sanctae Mariae ad Nives». En las hornacinas de los lados menores están las estatuas de yeso de los profetas Isaías, Jeremías, Ezequiel y Daniel, obras de Cosimo Fanzago. En el interior, en el aula octogonal de techo plano, el retablo es una Virgen con el Niño y los santos Sebastián y Roque con ángeles de Carlo Ceresa, que representa a los dos santos patronos de los apestados; de Antonio Cifrondi es el San Carlos Borromeo en procesión con los apestados en el lazareto de Milán, y el órgano es de la casa Giudici, de 1851.
La visita
La iglesia se encuentra en via Camozzi; es una pequeña iglesia filial, y conviene comprobar con la parroquia de Sant'Anna horarios de apertura y celebraciones, porque las fuentes consultadas no los indican.
El consejo de la redacción
Mirad los dos santos patronos de los apestados en el retablo de Ceresa, san Sebastián y san Roque: explican por qué esta iglesita fue querida por los habitantes del barrio como signo de gratitud tras la peste.





