El campanario románico de la iglesia de la Madeleine está considerado de los más bellos del Valle de Aosta, y la fachada conserva un fresco de 1453. La iglesia, dedicada a Santa María Magdalena, está al este del castillo de Tour de Villa, a pocos minutos a pie, en medio de los manzanos.
Qué ver
La Magdeleine fue una de las tres antiguas parroquias de Gressan, junto con Saint-Jean de Chevrot y Saint-Étienne: las dos primeras fueron suprimidas, y las cruces negras que aparecen en el escudo del municipio sirven precisamente para recordarlas, mientras que la cruz roja corresponde a Saint-Étienne, la única de las tres que sigue en pie. El campanario sigue siendo lo que justifica el viaje: esas cruces sobre los campanarios valdostanos, rematadas por el gallo, símbolo de vigilancia, son un rasgo recurrente del valle.
El consejo de la redacción
Conviene sumarla al paseo entre el castillo de Tour de Villa y la torre de la Plantaz: son tres paradas en un radio de un kilómetro que juntas cuentan la Edad Media de Gressan mejor que cualquier monumento aislado.
