La iglesia de la Madonna dei Canneti, en Cerveteri, se construyó hacia 1600 para guardar una imagen de la Virgen, encontrada en medio de los cañaverales de un modo que se tuvo por milagroso. Desde el principio está documentada la presencia de los agustinos, con dos monjes encargados de enterrar a los muertos de malaria. En 1636 se la recuerda como ruinosa; se restauró entre 1661 y 1682, y entonces recibió el campanario, que servía para llamar a los fieles a los funerales. En 1695 el arcipreste Sebastiano De Rubeis quiso junto a la iglesia un convento.
Qué ver
La iglesia es de nave única, con cubierta de armadura de madera. Al fondo, el ábside barroco acoge la capilla donde se conserva la pintura de la Virgen.
Otras dos capillas están dedicadas a san Francisco y a la Virgen de Lourdes. A la nave se abre un segundo espacio, el de la penitenciaría, donde se reúne una colección de exvotos.
La visita
Conviene comprobar en el lugar los horarios de apertura y de misas. La iglesia tuvo otras restauraciones a comienzos del siglo XX y en 1987.
El consejo de la redacción
En 1753, durante un breve periodo, la iglesia tomó el nombre de «Santa Maria de Arudinientis», que era el antiguo nombre de otra iglesia de Cerveteri, San Michele Arcangelo. El nombre de hoy, en cambio, cuenta por sí solo el hallazgo de la imagen entre las cañas.



