La ermita de San Bernardo está en las alturas sobre Armo, junto al collado del mismo nombre y no lejos del Colle di Nava. La primera edificación se remontaría a 1641; el edificio que se ve hoy es fruto de la reconstrucción que los vecinos hicieron, por iniciativa propia, en 1953.
Qué ver
Es una iglesia pequeña, de montaña, y su interés no está en la arquitectura sino en lo que representa: un municipio de ciento veinticuatro habitantes, el menos poblado de la provincia de Imperia, que a mediados del siglo XX decide volver a levantar su iglesia de altura. Alrededor están los pastos, aquellos por los que durante siglos los pastores de Armo se pelearon con los de Caprauna, al otro lado de la frontera piamontesa.
La visita
Se llega subiendo desde el pueblo hacia el collado. El momento adecuado es mediados de agosto, cuando aquí se celebra durante tres días la fiesta de San Bernardo junto a la sagra du pan fritu: la Región de Liguria le reconoce más de cincuenta años de historia y la incluye entre los Eventi Autentici Liguri.
El consejo de la redacción
Fuera de los días de fiesta es un lugar silencioso y vacío, y precisamente por eso vale la subida: se entiende mejor lo que significa, para un pueblo tan pequeño, mantener en pie un edificio allá arriba.
