El 4 de mayo de 1469 el médico Antonio de Balestris, natural de Como, mandó colocar la primera piedra de la iglesia de San Gottardo en los Ronchi del Monte Maddalena: cumplía así un voto por haberse curado de la gota. El conjunto se levantó a unos 400 metros de altitud, al este de Brescia, en unos terrenos conocidos como «Le Tezze alte dei Tordi», y quedó en manos de los frailes servitas de la iglesia de Sant'Alessandro. Lo terminó fray Adeodato Caprioli en las primeras décadas del siglo XVI; el Senado veneciano lo suprimió en 1797 y en 1936 pasó a ser parroquia autónoma.
Qué ver
Por fuera, la piedra local y el ladrillo quedan a la vista, sin decoraciones complicadas: una escalinata da paso a la fachada asimétrica, con el portal central bajo un rosetón y la puerta de madera que talló Giuseppe Rivadossi en los años setenta. El interior, de una sola nave, se cubre con madera y baldosas de barro cocido; las capillas se alinean a la izquierda y un arco apuntado abre el presbiterio abovedado y elevado. Entre las obras destaca el retablo del siglo XVI de Luca Mombello: san Gotardo bendice con la mitra rechazada a sus pies, acompañado por los frailes Filippo Benizi y Gioacchino da Siena. En una nave lateral hay una estatua del santo con mitra, báculo y biblia, y en la sala cuelgan además pinturas traídas de San Fiorano y del santuario de la Madonna del Patrocinio, entre ellas un retablo de Sante Cattaneo.
La visita
La iglesia guarda las reliquias del beato Carlos I de Austria y de los santos Faustino y Jovita, colocadas sobre el altar en 2007. En la fiesta del 4 de mayo, que en dialecto llaman «fera de San Gothard», se expone al público un relicario de plata de finales del siglo XVII con el «digitus sancti Godehardi». Ese día se celebra una breve procesión por el patio del convento y, como manda la costumbre, se preparan callos para los devotos.
El consejo de la redacción
En el centro del claustro del convento está el viejo pozo cisterna: la tradición popular sostiene que su agua nunca se agota y la tiene por bendita, gracias a la imagen del santo que se guarda en el fondo.
