Los santos Pedro y Pablo son patronos de la iglesia parroquial de Lissone, recordados el 29 de junio; la fiesta patronal de la ciudad se celebra en cambio el tercer domingo de octubre y el lunes siguiente, día que recuerda la dedicación de la catedral de Milán, según la costumbre seguida por los pueblos y ciudades de la archidiócesis ambrosiana que carecen de un patrono propio específico. Por tradición, en esta ocasión se consume la famosa «torta paesana», dulce típico a base de piñones, pasas y frutas confitadas.
La iglesia parroquial de los Santos Pedro y Pablo, comúnmente llamada «Chiesa grande» (Iglesia grande), es la iglesia matriz de Lissone y de su decanato, además de catedral de la ciudad: la noche del 17 de octubre de 1925 el cardenal Eugenio Tosi realizó el rito de bendición, aunque el edificio todavía no estaba terminado, y se abrió al culto solo en 1926, en sustitución de la antigua iglesia parroquial demolida en 1933, de donde procede el actual altar mayor. Su campanario, entre los más altos de la Brianza, se alza sobre una base cuadrada de 6,40 metros de lado hasta una altura total de 77,45 metros, con la parte inferior de mármol y la superior de ladrillo macizo cocido.