La fecha de 1356 marca el inicio documentado de la historia de la iglesia de Sant'Antonio Abate en Bormio: aquel año, un acuerdo del consejo del Condado señaló un terreno en el barrio de Combo, en la orilla izquierda del torrente Frodolfo. Las obras empezaron poco después y quedaron terminadas antes de 1376. Dedicada en origen a los santos Antonio y Agustín, la iglesia se conoce también como Sant'Antonio al Combo o iglesia del Santísimo Crucifijo. En 1732 el edificio se reformó para alojar una capilla nueva y, a lo largo del siglo XVIII, recibió otra restauración proyectada por Antonio Penni y ejecutada por Giacomo Bassi de Valmaggia.
Qué ver
Único templo levantado en la margen izquierda del Frodolfo, muestra una fachada a dos aguas con dos lesenas laterales y una portada de arco de medio punto rematada por un luneto pintado en época renacentista con el Cristo en el sepulcro. El interior tiene nave única con tribuna y conserva la Crucifixión con ángeles de 1376, pintura que se relaciona con las obras de Agostino Ferrari y Jacopo d'Avanzo; el fresco combina raíces bizantinas con detalles iconográficos propios, como los ángeles que recogen la sangre de Cristo en cálices y la multitud doliente al pie de la cruz. No te pierdas la pintura atribuida a Bartolomeo de Buris (1473-1474), procedente de la antigua casa parroquial, que representa al arcipreste Martino Rezzano arrodillado ante el Descendimiento junto a los santos Gervasio y Protasio vestidos a la manera del siglo XV. El ábside guarda los frescos más valiosos de la iglesia, realizados en 1534 por Paolo da Caylina el Joven: el ciclo despliega las Historias de san Antonio abad, la Anunciación, los Cuatro evangelistas en la bóveda y los profetas en el intradós del arco, con ecos del estilo de Romanino y de Moretto da Brescia.
La visita
En la capilla del siglo XVIII la iglesia custodia un crucifijo de madera del siglo XVI considerado milagroso, centro de una devoción documentada desde 1732. Esa devoción popular se mide también en la colección de más de trescientos exvotos que cubren el templo: el más antiguo lleva la fecha de 1737.
El consejo de la redacción
Detente a mirar los detalles del intradós del arco absidal: los profetas pintados por Paolo da Caylina el Joven dejan ver con claridad cuánto debieron los valles alpinos a la escuela renacentista bresciana.
