El patrón de Urbino es san Crescentino y la fiesta cae el 1 de junio. La ciudad lo celebra con una procesión por las calles del centro histórico, es decir, dentro del perímetro renacentista que la UNESCO reconoció por entero.
Es el momento en que Urbino deja de ser por unas horas una ciudad de estudiantes y visitantes y vuelve a ser un pueblo que se conoce.
