El patrono de Cercepiccola es san Donato, festejado el 7 de agosto.
El nombre del pueblo, compartido con la cercana Cercemaggiore, recuerda las antiguas Quaercus Maior y Quaercus Minor, nombres con los que ambos centros eran ya conocidos hacia el siglo XI: sobre el suceso que dio origen a los dos pueblos solo quedan conjeturas. Durante la Edad Media Cercepiccola fue un feudo que pasó, por ventas y sucesiones, a varias familias nobles, hasta llegar a los Carafa, que en 1571 mandaron construir el actual palacio ducal de planta cuadrangular, todavía visible hoy en el pueblo.