La iglesia de San Giuseppe se remonta a 1204 y estaba dedicada en origen a san Eusebio. El nombre actual llega en 1582, cuando Carlos Borromeo instaló aquí la cofradía del Cuerpo del Señor y de San José, nacida de la unión de dos cofradías anteriores; la primera descripción del edificio es de 1602, con motivo de una visita pastoral de Federico Borromeo.
Qué ver
De nave única la iglesia pasó a planta cruciforme entre los siglos XVII y XVIII, y desde entonces el campanario está entre la sacristía y el ábside. El retablo y el tabernáculo vienen de un arreglo del XVIII: estatuillas de los santos Pedro y Pablo, Andrés y Felipe, y arriba el grupo de San José con el Niño, todo policromado, dorado y esgrafiado de un modo que recuerda a los usos españoles. El lienzo del altar se atribuye a la escuela de Carlo Francesco Nuvolone.
La visita
Lo más sorprendente está bajo el pavimento. En las obras de 1975 salieron a la luz una tumba del siglo XVIII, la del capitán español Miguel Aguado muerto en Arona, y después cerámicas de un área funeraria gala: un cuenco protegido por piedras hincadas en el terreno y los restos de un vaso de peonza fechable en el siglo I antes de Cristo.
El consejo de la redacción
Bajo la parte central se halló además un pequeño horno de ladrillo para fundir metales, de época tardoimperial, construido sobre la necrópolis: en la tierra de alrededor había tres kilos de fragmentos de bronce para refundir. Es una instalación única en el Piamonte, conservada entera.
