La villa Cantoni se alza bajo la peña de la Rocca, elevada sobre el lago Mayor. La proyectó en los años ochenta del siglo XIX el ingeniero Vittorio Cantoni para su propia familia, en terrenos que los Borromeo le habían cedido en 1873: un cuerpo saliente hacia el lago rematado por una torreta, dos alas laterales que cierran un patio y una plataforma semicircular bajo la cual se abren grutas artificiales.
Qué ver
Dentro quedan frescos atribuidos al pintor veneciano Giacomo Casa; el mobiliario, en su mejor momento, estaba entre lo renacentista y lo neoclásico. De la misma propiedad forman parte un chalet de tejado a dos aguas con encaje de madera y los dos pabellones que llevaban al embarcadero privado, abiertos por sus cuatro lados con serlianas y con escudos en el pretil de la cubierta.
La visita
La villa estuvo mucho tiempo inaccesible: quedó abandonada más de treinta años, y las obras de restauración empezaron solo en 2016. Se mira desde la carretera o desde el agua, teniendo presente que el parque llegaba antes hasta los pabellones del embarcadero.
El consejo de la redacción
La casa fue saqueada después del 15 de septiembre de 1943, cuando Victor Cantoni y su madre Irma Finzi fueron apresados: están entre las víctimas del Holocausto del lago Mayor. La mujer de Victor, Rosy Gattico, y su hija de cinco años se salvaron de la redada; los gemelos nacieron dos meses después. Esa es la razón por la que esta villa quedó vacía tanto tiempo.
