La iglesia de la Natividad de María Virgen es la parroquial de Cerano. La iglesia original, probablemente del siglo XV, fue consagrada en 1488 por los obispos Gerolamo Pallavicini y Antonio Caccia. Tras las reformas del siglo XVII, entre 1873 y 1877 se rehízo en estilo neorrenacentista según diseño de Ercole Marietti, y en aquella ocasión la nave se alargó once metros.
Qué ver
La fachada a dos aguas escalonadas mira a poniente y la precede un pronaos marcado por pilastras, con dos columnas que sostienen un arco de medio punto rematado por un frontón semicircular. En el centro está el portal mayor; en las alas laterales, dos entradas secundarias bajo ventanas semicirculares inscritas en arcos. En el frente hay estatuas: ángeles y, en terracota, la Virgen, san Juan, san José, san Roque y el beato Pacifico, patrón del pueblo, al que está dedicado también el templete adosado al flanco derecho. El campanario es de ladrillo, de base cuadrada, con una ventana geminada por lado en el cuerpo de campanas y una aguja de base circular.
La visita
Dentro, tres naves sobre planta de cruz latina, divididas por pilares que sostienen arcos de medio punto y bóvedas de crucería, con capiteles y cornisas corintios; sobre el crucero se alza una cúpula decorada con estucos del siglo XVII, y al fondo el presbiterio se cierra con un ábside poligonal. Entre las obras hay un políptico de la Virgen con el Niño de Sperindio Cagnoli y una estatua de madera del Ecce Homo.
El consejo de la redacción
Sobre el altar está la razón para entrar: la Última Cena pintada en 1595 por Giovanni Battista Crespi, el pintor que tomó del nombre de este pueblo aquel por el que todos lo conocen, il Cerano. Es una obra de juventud, y está en la iglesia del lugar del que el artista procedía: rara vez se ve a un pintor importante en el sitio que le dio el nombre, y con un cuadro pintado cuando todavía no era nadie. Mírela pensando que quien se la encargó no estaba comprando un nombre, estaba dando trabajo a un chico de casa.
