El puente de Oleggio cruza el Ticino hacia Lonate Pozzolo y se construyó entre 1887 y 1889. Mide 187,5 metros y tiene una estructura de celosía del tipo usado en los puentes de madera americanos: es el único ejemplo del género que sobrevive en Italia.
Qué ver
La celosía se mira desde abajo o desde la orilla, y es ahí donde se entiende cómo trabaja: vigas de celosía superpuestas, reforzadas por platabandas que se multiplican donde la flexión es máxima, es decir sobre las pilas. Las pasarelas peatonales van en voladizo, fuera de la estructura.
La visita
Se pasa en sentido único alternado: el puente se pensó para un tráfico mucho menor que el de hoy, crecido también por el aeropuerto de Malpensa. En 2018, tras el derrumbe del puente Morandi en Génova, los controles de las autoridades descartaron situaciones de peligro.
El consejo de la redacción
Mire las vigas transversales de arriba: tienen agujeros. Servían para anclar los raíles, porque el proyecto preveía también un nivel ferroviario sobre el de la carretera. Al final se optó solo por la carretera, pero las pilas se hicieron robustas para un mañana que nunca llegó. Es esa misma estructura abierta la que lo salvó en la guerra: las bombas podían atravesarla sin encontrar bastante materia para hacer daño, y solo un impacto directo en una pila lo habría detenido.
