La parroquial de Druento es la última de una serie. La primera iglesia, construida en 1263 junto al castillo, estaba dedicada al Corpus Domini; unos treinta años después se levantó otra fuera del pueblo, y en 1674 también aquella fue sustituida por una iglesia de tres naves dedicada a Santa Maria della Stella, por la gran estrella dorada que estaba sobre el altar mayor.
Qué ver
La fachada es de ladrillo visto, coronada por un frontón y precedida por un cuerpo cubierto por un ático, en el que se abren el portal mayor y dos ventanas. Allí hay un mosaico de 1993 con san Miguel Arcángel venciendo a Lucifer. La fachada no es la original: se rehízo más adelantada y más grande para poder alojar el órgano.
La visita
Dentro hay una nave única con bóveda de cañón. El altar mayor es de mármol y está dedicado al arcángel Miguel; los altares secundarios lo están a la Purificación de la Beata Virgen María y a la Virgen de los Dolores. Merece atención también la vidriera con Santa Maria della Stella asunta al cielo entre los santos Julián y Sebastián: reúne, en una sola imagen, los títulos de las iglesias que se han sucedido en Druento. Entre 1993 y 1996 se sustituyeron algunas vidrieras ya gastadas.
El consejo de la redacción
La historia que conviene recordar es la de la obra. En 1703 el conde Giacinto Ottavio Provana financió la construcción de la iglesia nueva, pero los trabajos se detuvieron durante el asedio de Turín, en la guerra contra Francia, y el edificio no se terminó hasta 1709. La consagración tardó otros sesenta años, hasta el 7 de febrero de 1773. Mientras tanto, la función de parroquial la cumplía la capilla de San Sebastiano, construida en el pueblo en 1557 por ser más cómoda.
