El castillo de Pianezza ya no existe: sobre sus ruinas se construyó la villa Lascaris, y en el jardín sobreviven solo unos pocos fragmentos. El primer documento que lo nombra es de 1159 y viene de Federico Barbarroja; el castillo estaba en el trazado de la vía Francígena, y con los Simiana se convirtió en residencia señorial.
Qué ver
En el jardín queda el pozo de nieve, que ya existía en 1785: siete metros de profundidad, tres de anchura arriba y uno abajo, con un volumen de veinticuatro metros cúbicos, cerrado por una cúpula enterrada y antaño protegido por un tejadillo que daba sombra. Dentro se escuadraba y se almacenaba el hielo, y también la nieve: servía para conservar los alimentos, para tratar la fiebre y para preparar helados y bebidas frescas.
La visita
Se llega a la villa Lascaris, que hoy acoge eventos: del castillo se mira lo que queda, y la villa misma, levantada a partir de 1811 después de que la fábrica fuera desmantelada en 1808 y el terreno vendido al marqués Lascaris.
El consejo de la redacción
La historia que hay que saber es la del 5 de septiembre de 1706. Durante el asedio de Turín unos soldados franceses se refugiaron aquí, y los Granaderos de Brandeburgo rodearon el castillo. De noche fue Maria Bricca quien los guio por los subterráneos hasta el salón de baile, donde los oficiales franceses estaban de fiesta: el castillo quedó liberado. Dos días después caía el asedio de Turín. El episodio es de tradición popular, pero encuentra respaldo en las fuentes francesas de la época.
