Este museo nació de un decreto, no de una colección. En 2014 el Estado puso bajo una única entrada instituciones que llevaban siglos allí y que hasta entonces habían tenido cada una su propia dirección: el palacio de los Saboya, su armería, su biblioteca, la galería de cuadros, el museo arqueológico y los jardines. El museo es más joven que quien lo visita; lo que contiene tiene cuatrocientos años y más.
Qué ver
El conjunto ocupa unos cincuenta mil metros cuadrados en el corazón de la ciudad, detrás de piazza Castello. El Palazzo Reale conserva los aposentos de los Saboya; la Armeria Reale es una de las colecciones de armas y armaduras históricas más ricas de Europa y está montada en una galería larga y estrecha. La Galleria Sabauda guarda la pinacoteca de los duques y los reyes, el Museo di Antichità los hallazgos arqueológicos, de Egipto al Piamonte romano.
El recorrido incluye también la capilla de la Sábana Santa, la cúpula negra de Guarino Guarini: un incendio la devastó en 1997 y costó veintiún años levantarla de nuevo y reabrirla, en 2018. La Biblioteca Reale custodia dibujos de Leonardo, entre ellos un célebre autorretrato a la sanguina; se exponen solo de vez en cuando, por razones de conservación, así que no cuente con ello.
La visita
La entrada está en piazzetta Reale, detrás de piazza Castello. Es un museo estatal con entrada única para todo el conjunto y un día de cierre semanal; los horarios y las exposiciones temporales del Palazzo Chiablese cambian a menudo, conviene mirarlo antes. Media jornada, y no sobra.
El consejo de la redacción
Deje la Armería para el final, pero no para una cabeza cansada. Es una galería estrecha con las armaduras alineadas una detrás de otra a tamaño de hombre: tras tres horas de salas regias uno pasa entre ellas sin ver nada, mientras que descansado nota que las tallas son todas distintas, y que algunas son pequeñísimas. Estaban hechas a medida para personas de verdad.
