Turín está en la llanura pero tiene los Alpes al final de cada calle, y este museo, fundado en 1874 por los socios turineses del Club Alpino Italiano, cuenta la relación entre la ciudad y las montañas que tiene delante. Está en el Monte dei Cappuccini, la colina sobre el Po, y se llega subiendo a pie diez minutos desde el puente.
Qué ver
Las salas cuentan el alpinismo y la vida en la montaña: equipos de todas las épocas, de los crampones de hierro a las cuerdas de cáñamo y a los materiales de hoy, las expediciones, los mapas, las fotografías y las maquetas. Hay también secciones sobre las culturas de montaña del mundo, no solo alpinas.
El museo conserva un archivo fotográfico y cinematográfico dedicado a la montaña, con materiales históricos, y organiza exposiciones temporales. Pero la pieza fuerte no está dentro: es la terraza, desde la que se ve Turín entera con el río abajo y, detrás, el arco de los Alpes de un extremo a otro del horizonte.
La visita
El museo está en piazzale Monte dei Cappuccini, en la orilla derecha del Po, a diez minutos a pie del ponte Vittorio Emanuele I subiendo la rampa; entrada de pago, día de cierre semanal. Hora y media.
El consejo de la redacción
Suba un día de viento, después de una tormenta o en invierno con aire frío, cuando la calima se levanta: se distinguen las cumbres una a una, y en el museo hay paneles que ayudan a ponerles nombre. Es la mejor manera de entender por qué en Turín el alpinismo nació como cosa de ciudad.
