La Torre Civica está en la piazza Vische, tiene base cuadrada y está construida en ladrillo visto. Cubre un área de 50,41 metros cuadrados y alcanza los 30,70 metros de altura; la estructura muestra caracteres del siglo XIV, reconocibles en los arcos de doble abertura de los ocho ventanales, de perfil ligeramente ojival, que aparecen solo en la parte más alta.
Qué ver
Dentro, la bóveda de mampostería está solo en la planta inferior: al subir, los forjados ya no son macizos sino de vigas y tablas de madera, y las escaleras de madera se estrechan poco a poco. Arriba está la campana, veinticinco quintales, donada a Crescentino en 1958 por el párroco de San Grisante, don Giuseppe Bianco.
La visita
La torre no nació como torre cívica: pertenecía al palacio señorial de los Tizzoni, la dinastía que dominaba Crescentino, y es la parte que quedó en pie de aquel conjunto. El palacio fue incendiado durante la revuelta, y la torre se quedó donde estaba, pasando a la ciudad.
El consejo de la redacción
La campana que hoy está arriba no es la que cuenta. La que cuenta es otra, conservada en el palacio municipal: es la campana que en febrero de 1529 dio comienzo a la insurrección armada contra los condes Tizzoni. Pida verla, porque es el objeto en torno al cual gira toda esta historia.
