El patrón de Monreale es san Castrense y su festividad cae el 11 de febrero. Tiene una iglesia propia dedicada a él, que no debe confundirse con la catedral normanda por la que el pueblo es famoso en el mundo.
Es la fiesta de los monrealeses, en un mes en que los autocares de visitantes se hacen raros y el pueblo vuelve a ser suyo.
