Qué ver
El edificio, concebido en origen con tres naves y ábside, hoy tiene una sola nave y ha perdido el ábside original. En el exterior destaca la espadaña, abierta con ventanas de tres huecos sostenidas por columnillas con capitel. Al patio interior se asoman un pórtico y una galería. Bajo el presbiterio se conserva la cripta del siglo XII, a la que se accede por una entrada situada a la derecha del altar mayor; en origen este espacio subterráneo estaba dividido en siete naves pequeñas. La abadía guardó en su día el Dossale di Badia Ardenga, obra pictórica de Guido da Siena y Dietisalvi di Speme, desmembrada más tarde y repartida entre varias sedes expositivas.
La visita
Durante el recorrido puedes ver el patio interior con el pórtico y la galería, además de la cripta del siglo XII situada bajo el presbiterio.
El consejo de la redacción
Detente en los detalles constructivos de la espadaña: sus columnillas y capiteles son el testimonio más claro de la escultura románica del edificio.
