La patrona de Castel Ritaldi es santa Marina, festejada el domingo siguiente al 15 de agosto. La iglesia a ella dedicada, en el núcleo principal, era originalmente benedictina, pero se cedió a los Ermitaños en 1321, que la conservaron hasta 1818, cuando se convirtió en parroquial.
El interior conserva, en el presbiterio, un gran nicho a la derecha, quizá correspondiente al antiguo presbiterio, decorado con un fresco de Tiberio d'Assisi; enfrente se encuentra un altar con una pintura que representa a la Virgen del Socorro, fechada en 1509 y atribuida a Lattanzio di Nicolò.