El patrono de Marsciano es san Juan Bautista, festejado el 24 de junio en la iglesia que lleva su nombre.
Con motivo de la fiesta se prepara la tradicional «agua perfumada de San Juan», obtenida mezclando en agua flores silvestres y rocío. Hasta 2011, año en que el Palio de San Juan volvió a resurgir, este evento solo se conocía por algunos escritos remotos del siglo XIV: ese año, la Pro Loco local, con el patrocinio del ayuntamiento de Marsciano, devolvió a la vida la antigua tradición. La ciudad conserva también la iglesia de San Valentino y la de San Silvestro.