El santuario de San Antonio de Padua y de los Santos Protomártires Franciscanos es un lugar de culto católico de Terni, sede de la parroquia del mismo nombre; por su posición, entre la estación y las acerías, se considera la parroquia «obrera» de la ciudad.
Qué ver
En el interior se conservan las reliquias de los protomártires franciscanos, los santos Berardo, Otón, Pedro, Acursio y Adyuto, representados con escenas de su vida en una gran tabla de Piero Casentini. Enfrente hay una reliquia del cuerpo de san Antonio y una segunda tabla del mismo Casentini, con una nueva iconografía del santo de Padua. Entre las demás obras destacan un lienzo al óleo de santa Rita de Casia, realizado en 1938 por las Hermanas Franciscanas Misioneras de María de Roma, un mosaico con san Francisco de Asís, san Luis IX y santa Isabel de Hungría ejecutado por la Escuela Vaticana del Mosaico, y una estatua del padre Pío de Pietrelcina obra de artistas de Ortisei. La estatua de mármol blanco del Sagrado Corazón es del escultor ternano Guglielmo Colasanti (1889-1944); el Vía crucis de cobre repujado y las puertas son de Nadia Lucidi.
Para proyectar la iglesia concursaron el terciario franciscano Aristide Leonori, cuya causa de beatificación se abrió en 1933, y el padre Mario Mazzarra, pero ninguno de los dos obtuvo el encargo: el edificio es obra del arquitecto Cesare Bazzani y se construyó entre 1923 y 1935. Desde el 13 de junio de 2010, por decreto del obispo Vincenzo Paglia, es Santuario Antoniano de los protomártires franciscanos, los cinco frailes cuya muerte fue, según la tradición, el origen de la vocación franciscana de san Antonio. Las veintidós vidrieras policromas de Vittorio Cecchi representan las virtudes teologales, episodios de la vida de san Francisco, la prudencia y la templanza y los símbolos del santo de Padua: el lirio, la barca, los libros, los milagros.
La visita
La iglesia se alza en la zona entre la estación de ferrocarril y las acerías, en Terni; conviene comprobar con la parroquia horarios de celebraciones y de apertura, porque las fuentes consultadas no los indican.
El consejo de la redacción
Mirad las veintidós vidrieras: además de las virtudes y la vida de san Francisco, llevan los signos con los que se reconoce a san Antonio, el lirio, la barca y los libros.


