La iglesia de San Nicola di Bari está en la via Garibaldi, en el barrio Sacca de Lanciano; al lado tiene la minúscula iglesia de San Rocco. Se construyó sobre los restos de la iglesia de San Pellegrino, destruida por un incendio en 1226, y es una de las más antiguas del barrio: según la tradición las obras terminaron a lo largo del siglo XIII, y en 1319 pasó a ser parroquia. A la iglesia gótica el siglo XVII le añadió reformas barrocas que ampliaron la planta a tres naves. En el siglo XIX, cuando estaba en mal estado, Filippo Sargiacomo la restauró en estilo neoclásico: una intervención desafortunada, que cubrió los frescos y empobreció el interior.
Qué ver
Por fuera, del gótico queda la parte baja, con el portal ojival bajo la estatua de san Nicolás, entre el escudo del municipio y el de la familia Ricci, que tenía el patronato de algunas capillas; la parte alta es neoclásica. El campanario del siglo XV, tardogótico, es poderoso, con ajimeces, uno de los cuales se abrió por completo para alojar la campana mayor. Dentro, las tres naves tienen cuatro tramos; los muros siguen el relieve de la colina, de modo que la nave izquierda se ensancha hacia el presbiterio mientras la derecha se estrecha. En el altar mayor un edículo neoclásico alberga la imagen de san Nicolás salvando a los niños de ahogarse.
La iglesia conserva una pila bautismal de madera, octogonal, con el Bautismo de Cristo pintado, y el icono de la Virgen con el Niño llamado por el pueblo «Mamma nostra», copia de un original perdido. En el presbiterio hay dos cuadros de 1936 con milagros de san Nicolás, del romano Innocenzo Giammaria; las vidrieras historiadas son de Michele Cianfrone, de Lanciano, de 1999.
La visita
Conviene comprobar los horarios de apertura y de misas con la parroquia. Los objetos del museo parroquial están en depósito provisional en el Museo diocesano di Lanciano.
El consejo de la redacción
Pedid ver el espacio bajo el campanario. En los años noventa, durante la restauración de la tribuna del coro, el párroco descubrió allí un ciclo de frescos del siglo XIV con las Historias de la Vera Cruz, inspiradas en la Leyenda Dorada: la muerte de Adán con el árbol que le crece de la boca, Salomón mandando cortar el árbol, la reina de Saba arrodillada ante el madero, la batalla de Constantino.

