Hasta las primeras décadas del siglo XX aquí había un lago. Se llamaba Lacus Pensilis, era de origen pleistoceno, los príncipes Doria Pamphili lo habían ampliado en el siglo XVIII con una presa de tierra, y entre 1923 y 1925 esos mismos Doria lo desecaron abriendo un canal de desagüe. Sobre ese terreno se extiende la reserva natural antropológica I Pisconi: 148 hectáreas creadas por decreto ministerial del 29 de marzo de 1972, bosque cerrado, areniscas muy cementadas y, bajo una de esas rocas, el motivo mismo de la protección.
Qué ver
Ese motivo se llama Riparo Ranaldi, un abrigo bajo roca que el arqueólogo Francesco Ranaldi localizó en 1965 y al que dejó su apellido. Conserva pinturas rupestres sin equivalente en Basilicata, junto con industria lítica y fragmentos cerámicos que cuentan una frecuentación larga, del Mesolítico al Neolítico y hasta los inicios de la Edad del Cobre. La declaración de interés cultural llegó solo algunos años después del hallazgo.
El resto es monte bajo entre los 700 y los 1000 metros aproximadamente: quejigo, fresno, roble pubescente y arce campestre, con espino albar, zarza y cornejo en el sotobosque. El perímetro va desde la confluencia del arroyo Bradanello con el Vallone delle Volpi, a 620 metros, hasta los 1030 metros de Serra Carriero. Viven aquí el lobo, el gato montés, la comadreja, la garduña, el tejón, el zorro y el jabalí; por encima pasan el milano real, el ratonero, el pito real, la paloma torcaz y el arrendajo.
La visita
El decreto de 1972 es tajante: se entra solo a pie y solo con fines didácticos, de estudio, administrativos o de vigilancia, siguiendo normas de conducta definidas. No es, por tanto, un paseo de domingo sino un acceso que hay que acordar, y las mismas reglas valen para el abrigo pintado. Hasta los años setenta toda la zona formaba parte del complejo forestal público de Lagopesole, gestionado por la administración estatal de montes.
El consejo de la redacción
Pidan bajar hasta la confluencia del Bradanello con el Vallone delle Volpi: esos 620 metros son el punto más bajo de la reserva y allí se entiende qué supondría la carretera de fondo de valle que se discute desde hace años y que se considera incompatible con la protección. Ver este fondo de valle intacto todavía es posible.
