Los patronos de Forenza son san Antonio de Padua, festejado el 13 de junio, y san Vito mártir, festejado el 15: la iglesia dedicada al primero, construida en el siglo XVIII, conserva un busto de plata del santo, mientras que la iglesia homónima de San Vito da testimonio del culto hacia el segundo copatrono.
En el centro de la meseta donde hoy se encuentra la piazza Regina Margherita se edificó en su día un castillo, del que ya no queda nada: el pueblo se convirtió después en feudo del imperio normando y fue posteriormente dominado por los angevinos, que le aportaron modificaciones estructurales, como atestiguan todavía hoy los restos de las murallas angevinas del siglo XIII. Los angevinos confiaron Forenza al príncipe Giovanni Caracciolo, mientras que después los Habsburgo la concedieron a la familia Doria, señores de Melfi. El pueblo conserva también los restos de la iglesia de Santa Maria dell'Armenia, una de las más antiguas de Forenza, del siglo XII.
