San Giovanni di Gerace nació en torno a un monasterio. En estos valles los basilianos tenían dos asentamientos, uno en San Teodoro y otro dedicado a san Juan Profeta, Precursor y Bautista, en la parte baja del pueblo de hoy: alrededor de este último se formó el primer núcleo de casas, que tomó el nombre del santo. La precisión «di Gerace», para distinguirlo de los homónimos de la misma provincia, se la dio un decreto de Víctor Manuel II de 1863, previo acuerdo en regla del pleno municipal.
El pueblo sigue dividido como antaño: está la parte baja, Jusu Casali, y la alta, Susu Casali, y dentro de cada una las rughe, los callejones, que han conservado sus nombres — Vajuni, Palazzu, Furmali. El santuario de la Madonna delle Grazie, uno de los más importantes de la Locride, se ha construido cuatro veces: comenzado en 1407 tras una aparición, derrumbado y abandonado, rehecho en 1649, arrasado por el terremoto de 1783 y levantado de nuevo, tal como está hoy, en 1843. El oficio del lugar era el mimbre: canastos y cuévanos, además de los quesos.