El convento de Sant'Agostino es un antiguo complejo monástico de la via Mazzini, en el centro de Caserta. Albergó durante mucho tiempo a los frailes agustinos y después a las monjas dominicas, comprende la actual iglesia de San Sebastiano mártir y es hoy sede del Centro de servicios sociales y culturales.
Qué ver
La iglesia es de planta rectangular y de una sola nave, precedida por un pronaos con dos frescos tardorrenacentistas a los lados, un San Antonio Abad a la izquierda y una Virgen de las Gracias a la derecha, muy anteriores a la intervención del siglo XVIII; tiene hornacinas laterales poco profundas y el ábside plano, con pilastras de estuco alternadas con columnas de mármol, y una cubierta de cañón elevada. La fachada, sobria y de dos órdenes, tiene una ventana rectangular con marco de mármol y dobles pilastras poco salientes alrededor del portal, y recuerda la de la iglesia de Santa Maria degli Angeli en San Nicola la Strada, atribuida a dos discípulos de Vanvitelli. Según una estudiosa, «en esta iglesia todo nos habla de Vanvitelli»: el arquitecto menciona seis columnas de mármol de Mondragone y escribe que dio el diseño de las fábricas de las monjas; se reconocen el uso sobrio y ligero de las pilastras y las proporciones métricas.
El conjunto se cita ya en la bula de Senne de 1113; las primeras noticias ciertas de los frailes agustinos se remontan a 1295. El convento se suprimió en 1654 por la escasa presencia de religiosos, solo cinco; el obispo Giuseppe Schinosi lo cedió después a las monjas dominicas, que lo repusieron con obras desde 1702 hasta, presumiblemente, 1713. Con la llegada de los Borbones, iglesia y monasterio estaban muy deteriorados y las monjas suplicaron al rey: un diploma real del 15 de mayo de 1753 dispuso reparaciones urgentes, con los albañiles de las obras del Palazzo Vecchio y no con los de la Reggia, y la intervención se confió a Vanvitelli. La iglesia tomó el nombre de San Sebastiano solo en 1925, de una iglesia homónima destruida en la via del Redentore.
La visita
El conjunto está en la via Mazzini, en el centro de Caserta. Las fuentes consultadas no dan horarios de apertura ni modalidades de visita de la iglesia: conviene comprobarlos con la parroquia de San Sebastiano.
El consejo de la redacción
Fijaos en las puertas: los tallos y motivos florales tallados, que se encuentran en los bocetos del arquitecto para otras obras, la Reggia sobre todo, son para los estudiosos un sello evidente de la mano de Vanvitelli. No se descarta tampoco el uso de seis celosías talladas, un elemento muy original en el panorama arquitectónico campano.
