La iglesia de San Domenico de Terracina se empezó hacia mediados del siglo XIII, siguiendo las reglas de la arquitectura cisterciense adaptadas a las necesidades de las órdenes mendicantes. Está dedicada a santo Domingo de Guzmán y no debe confundirse con la parroquia terracinense del mismo nombre, más reciente y dedicada a santo Domingo Savio. El convento de clausura y su claustro sufrieron los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial, pero conservan su planta.
Qué ver
La fachada tiene una portada adintelada y un pequeño pórtico; encima se abre un rosetón muy fino, hecho de arquillos entrecruzados sobre pequeñas columnas. El interior es de una sola nave, con crucero y coro de testero plano.
El campanario es muy antiguo pero ya no tiene campanas: la que tenía cayó al suelo durante los bombardeos y fue robada hace unos años. La iglesia se restauró en 2012.
La visita
Tras la restauración, el edificio espera a ser devuelto a la ciudad como auditorio: conviene comprobar aperturas y actos con el Ayuntamiento.
El consejo de la redacción
Mirad bien el rosetón desde la calle: los arcos que se cruzan sobre columnillas son el detalle más refinado de la fachada.

