El patrono de Cerveteri es san Miguel Arcángel, festejado el 8 de mayo en la iglesia a él dedicada, edificada en 1756, además de en un oratorio de la ciudad que lleva su nombre.
La ciudad moderna se alza sobre la meseta de toba del antiguo Caere, una de las ciudades etruscas más importantes, y conserva en la necrópolis de la Banditaccia uno de los complejos funerarios etruscos más extraordinarios, por la belleza y grandeza de sus tumbas y la importancia de sus hallazgos: aquí se descubrió el célebre Sarcófago de los Esposos, hoy custodiado en el Museo Nacional Etrusco de la Villa Giulia en Roma. El redescubrimiento arqueológico del yacimiento, iniciado en la década de 1830 con las primeras excavaciones y continuado a lo largo del siglo XX, llevó en 2004 a la inscripción de la necrópolis de la Banditaccia en la lista del patrimonio mundial de la Unesco. La Via degli Inferi, una calzada profundamente excavada en la toba por las murallas del antiguo Caere, comunicaba la ciudad de los vivos con la de los muertos.