En 2016 una tormenta de libeccio dañó gravemente el fresco de la bóveda de este oratorio. No una filtración lenta, no la humedad: un temporal de mar. En Bogliasco el mar no es un panorama, es una fuerza que llega dentro de los edificios, y la restauración de aquella bóveda se completó solo en el verano de 2023.
Qué ver
El fresco es de Oldoino Multedo y es de finales del siglo diecinueve. El oratorio es la sede de la cofradía de Santa Clara, fundada a principios del siglo quince, muy probablemente al calor del paso de los Bianchi de Provenza: en 1399 aquel movimiento penitencial atravesó Italia en procesión, y donde pasaba dejaba cofradías nuevas.
De la existencia y las actividades de la congregación hablan numerosas actas notariales del siglo dieciséis. En 1582 una visita apostólica encontró el edificio y sus enseres en buen estado; poco después, en la primera mitad del diecisiete, el oratorio se reconstruyó por completo y se amplió.
La visita
El oratorio está en via Mazzini, en el centro de Bogliasco, en la riviera de levante justo a las afueras de Génova; es sede de cofradía, así que abre para los oficios y para sus actividades. Un cuarto de hora.
El consejo de la redacción
Mire la bóveda restaurada y luego salga a ver el mar, que está a pocos metros. El libeccio es el viento del suroeste, el que en esta costa llega de proa y levanta los peores temporales. Saber que ese viento arruinó una pintura bajo techo es la manera más rápida de entender qué clase de sitio es un pueblo marinero ligur.
