El patrono de Tribogna es san Martín de Tours, festejado el 11 de noviembre. La iglesia parroquial a él dedicada, en el límite entre las aldeas de Garbarini y Aveno, se cita ya en un documento de 1261: se erigió en parroquia el 4 de junio de 1639 por el cardenal de la archidiócesis de Génova Stefano Durazzo, y se reedificó en 1709 de nave única con cinco altares laterales. Entre las obras que conserva, una estatua de madera que representa a san Antonio de Padua en el segundo altar de la derecha.
En el balcón del ayuntamiento se puede admirar un bajorrelieve de pizarra, obra del escultor Mirko Gualerzi, compuesto por 26 paneles que narran la historia del pueblo transfigurada en una especie de mitología cívica, con fiestas religiosas, representaciones de las estaciones y episodios de la historia local. Históricamente, los intereses de la población tribognina gravitaban sobre todo hacia la cercana comunidad de Uscio.