El patrono de Borgomaro es san Antonio abad, festejado el 17 de enero. La iglesia parroquial a él dedicada, en el municipio, tiene orígenes cuatrocentistas, pero la estructura actual se reconstruyó durante el siglo XVIII en formas barrocas: en su interior se conserva un políptico que representa a los santos Nazario y Celso, con otros personajes religiosos ligados al calvario de Jesús a los lados, obra fechada en 1551 y atribuida a Raffaele De Rossi.
El pueblo conserva otras dos iglesias históricas notables, ambas obra de la familia de arquitectos Marvaldi: la pieve de los Santi Nazario e Celso, no lejos del núcleo habitado, de tres naves sostenidas por columnas y capiteles cuadrados de pizarra; y la iglesia parroquial de San Bernardino, en la aldea de Candeasco, cuyos orígenes se remontan al siglo XII, pero completamente reconstruida en formas barrocas entre 1718 y 1722 según proyecto de Giacomo Filippo Marvaldi. Borgomaro conserva además un puente románico y los castillos del Maro y de Conio.