Por las ménsulas que sostienen la armadura de la iglesia de San Giovanni Battista corre un calendario pintado: los doce meses con hombres trabajando en los campos y una serie de santos, aplicados con los colores de la Edad Media. La techumbre de madera es del siglo XV y una restauración pesada del siglo XIX la repintó en buena parte.
Qué ver
La iglesia nace en formas románicas hacia el año 1000, en el extremo norte del pueblo. Tenía tres naves y tres ábsides semicirculares iluminados por ventanitas de arco de medio punto; en el siglo XII la planta se simplificó y las naves se redujeron a una sola, ancha, cubierta por la gran armadura de madera.
La herida más visible, sin embargo, es del siglo XIX: para abrir paso a la nueva carretera de carruajes se demolieron un ala y un ábside, y la planta románica ha llegado incompleta hasta nosotros. Quedan las ventanas de arco, la fábrica de piedra y sobre todo el techo pintado, que es lo que justifica la parada: ménsulas decoradas, santos, el ciclo de los meses y campesinos doblados sobre el trabajo.
La visita
La iglesia está en el extremo norte del caserío, a pocos minutos a pie del resto del casco antiguo. Diano Castello se asienta en una colina sobre el llano que baja hacia Diano Marina y Cervo, y desde la costa se sube por la carretera provincial 37, la que une Diano Marina con Diano Arentino; luego se camina. Como en las otras iglesias del pueblo, no hay horario de apertura publicado: si la puerta está cerrada, conviene preguntar en la parroquia.
El consejo de la redacción
Aconsejamos mirar el techo con calma y, si se puede, con prismáticos o con el zoom del teléfono: las ménsulas quedan altas y las escenas de los meses solo se distinguen ampliadas. Después merece la pena comparar esta nave única con el ábside románico de Santa Maria Assunta, a pocos pasos: dos resultados distintos de una misma manera de construir, en el mismo pueblo.
