El patrono de Seriate es el Santísimo Redentor, festejado el último domingo de septiembre en la iglesia que lleva su nombre.
La inauguración de la estación ferroviaria de Seriate, el 20 de mayo de 1858, dio lugar a grandes festejos: el ferrocarril se consideraba entonces la cima del progreso. La ciudad conserva también la Cisterna Romana, testimonio de su pasado antiguo, y las iglesias de San Grisogono y de la Madonna del Buon Consiglio.